Todos hemos sufrido una baja por accidente o enfermedad pero ¿quién dice que todas ellas sean verídicas? La crisis económica, por nombrar algún culpable, ha provocado un aumento de los fraudes cometidos a mutuas y aseguradoras.

El problema de estafar a una mutua o seguro es que los que realmente salen perjudicados son las personas que sí han sufrido un percance, porque ahora hay desconfianza generalizada.

Qué se entiende como fraude

Para que no haya confusión, vamos a definir el concepto fraude: se conoce como una acción contraria a la verdad, un engaño con la intención de conseguir un beneficio injusto que perjudica a la persona contra la que se comete y/o a terceros.

Acciones de fraude:

  • Ocultar información a la compañía
  • Facilitar información falsa o errónea
  • Fingir la existencia de un siniestro que realmente no ha ocurrido
  • Exagerar las consecuencias o secuelas del siniestro

En cada una de estas acciones el asegurado está actuando de mala fe y lo que pretende es beneficiarse económicamente de la mutua o aseguradora.

Si una mutua o aseguradora sospechara de delito de fraude por parte de su cliente, el procedimiento recomendado sería contratar el servicio de un investigador privado para que recogiera pruebas y elaborara un informe completo en el caso de tener que presentar pruebas ante un tribunal.

¿Cuáles son los fraudes más habituales?

Los fraudes o intentos de fraude más habituales corresponden a los seguros de automóvil.

Sufrir un golpe en el coche, que no un accidente de tráfico, puede llegar a convertirse en el accidente del año si no andas avispado y cuentas con un buen detective privado que revise el caso.

En las mutuas de seguros de vehículos, los tramitadores pueden sospechar del asegurado si se dan varias de estas circunstancias:

  • No se ha levantado atestado
  • El vehículo causante del accidente es de alquiler o viejo
  • Las personas involucradas en el accidente son del mismo barrio
  • El parte amistoso está muy bien redactado y detallado
  • Existen coincidencias en los apellidos de los involucrados

Consecuencias de cometer fraude

  • Rescisión de la póliza de seguro
  • Pérdida del derecho a la indemnización
  • Consecuencias penales por delito de estafa

En Culmas Detectives contamos con una amplia experiencia en la investigación de fraudes y control de lesionados. Trabajamos con mutuas y aseguradoras para servirles de apoyo en la  resolución de casos de forma eficaz, en la mayor brevedad posible.

Además, nuestros detectives privados pueden realizar investigaciones en todo el territorio nacional.

Dependiendo del caso a investigar, el detective verificará la lesión y el estado previo del asegurado antes de la lesión, controlarán a la persona durante el tratamiento y después de la alta médica, etc.

No lo dudes, confías en una Agencia de Detectives cualificada para resolver cualquier caso de fraude a mutuas y aseguradoras.