Un cliente tenía asignado el uso de la vivienda a su expareja, pero sospechaba que ya no residía allí.
Confirmamos que el inmueble estaba siendo utilizado por terceros, pues lo había subarrendado ilegalmente, también comprobamos que el investigado se encontraba en un inmueble adquirido recientemente por un familiar de este, pero en el que solo residía él.
Esto permitió solicitar la extinción del derecho de uso ante el juzgado, entre otras modificaciones.