Ante el riesgo de insolvencia fraudulenta nuestro cliente nos contactó para que investigáramos movimientos patrimoniales sospechosos.
Detectamos transferencias de bienes a terceros para evitar responsabilidades económicas y constante creación de nuevas empresas para eludir responsabilidades, así como, utilización de testaferros y un nivel de vida del investigado que nada tenía que ver con la insolvencia que decía sufrir.
Las pruebas fueron clave para comprobar que el investigado no sufría de insolvencia y que hiciera frente a las deudas.