Una compañía detectó que uno de sus principales comerciales no facturaba como antes, bajando su rendimiento laboral, y aunque intentaron esclarecer qué podría ocurrir de forma interna, varios empleados comentaron que era posible que el comercial estuviera realizando trabajos para otras empresas, por ello, nuestro cliente contactó con nosotros y decidió primero comprobar el trabajo que realizaba su trabajador y que no hubiera absentismo.
Tras un seguimiento de 6 días, comprobamos que el trabajador no desarrollaba su trabajo correctamente, no acudía a las reuniones pactadas con excusas y realiza actividades similares en otra empresa competidora durante su jornada laboral.
Las pruebas gráficas y los informes documentales permitieron:
- La empresa recuperó productividad y evitó pérdidas económicas importantes.
- Proceder al despido disciplinario.
- Ahorrar costes derivados del absentismo fraudulento.
- Reducir significativamente los casos similares tras comunicar internamente que se perseguirían este tipo de prácticas.