Una empresa del sector construcción acumulaba varias bajas por lesiones musculares prolongadas en uno de sus trabajadores. La última baja laboral de este trabajador preocupaba especialmente, pues llevaba cuatro meses de baja por una supuesta lesión lumbar incapacitante y se podría alargar más meses.
La mutua no encontraba contradicciones médicas claras, pero el rendimiento del equipo se resentía por su ausencia prolongada, además algunos compañeros de trabajo comentaban que este trabajador era propenso a tener varios trabajos o fingir dolencias para irse de vacaciones. La empresa decidió contratar un servicio de investigación especializado en control de bajas laborales.
Tras varios días de seguimiento dentro del marco legal y una investigación OSINT mediante fuentes abiertas y públicas, comprobamos que el trabajador participaba activamente en competiciones deportivas de pádel, que acudía a su pueblo de vacaciones, realizaba la compra, cargaba peso e incluso que bebía cerveza con alcohol, sin mostrar limitaciones físicas compatibles con su diagnóstico.
Las pruebas gráficas y el informe detallado permitieron proceder con su despido y ahorrar dinero y esfuerzo a la empresa.